APASCACIO MATA, EL MEJOR POLICIA DE VENEZUELA ESTÁ POSTRADO EN UNA CAMA SIN LAS DOS PIERNAS Y EN LA MÁS ABSOLUTA POBREZA…

Por Paula Guraud

Apascacio Mata, olvidado por una sociedad injusta (Ovario II dice: Indolente diría yo).

Tuve el inmenso honor de conversar muchas veces con el honorable policia y el mejor que ha tenido Venezuela, como lo es Apascacio Mata. Nos tomamos varias veces un cafecito en la Arepera Fuente de Soda que estaba en la esquina del tradicional Banco Venezolano de Crèdito (diagonal a la hoy Asamblea Nacional),en donde mi papà trabajó por muchos años. Como venezolana siento un inmenso dolor como la sociedad venezolana y a la institución a la cual le entregó su vida y le dio la honorabilidad y brillo que ningún funcionario policial le dio a la hoy “maltrecha” Policía Metropolitana, lo haya olvidado y hoy estè postrado en una ruinosa cama sin piernas y en la màs absoluta pobreza. Hoy le pido con el corazón en la mano al igual que miles de venezolanos al actual Gobierno, ya que los anteriores tambièn lo olvidaron, que le devuelvan en creces lo que le dio a Caracas y a Venezuela.

Apascacio Mata es un ejemplo del funcionario público que nuestro país ha necesitado en todos los organismos públicos, con hombres como èl es que se hace la verdadera revolución en cualquier rincón del planeta.

Expresa Alegria Gabay, funcionaria jubilada de la desaparecida Gobernación de Caracas:

“Apascacio Mata, ingresó a la PM el primero de marzo de 1965. Luego le asignaron la misión de vigilar el tránsito en la esquina de Sociedad, de la avenida Universidad, en el centro de Caracas. Durante 33 años de servicio nunca faltó a su trabajo, jamás fue amonestado aunque se granjeó antipatías por ser inflexible frente a los más “encopetados”.

Ahora el policía emblema y ciudadano ejemplar sobrevive en un roñoso apartamento, postrado en una cama clínica que le donaron. Debido a la diábetes que lo aqueja, le tuvieron que amputar ambas piernas. Uno de sus hijos se encarga de cambiarle el pañal cada vez que lo necesita.

A sus 69 años, a Apascacio lo entristece sentirse olvidado por la sociedad que lo exaltó. Dentro de su desventura de haber sufrido dos amputaciones consecutivas espera no vivir la velada mutilación que le tienen reservada a la capital con la supresión de la PM.”

EL POLICIA EMBLEMA DE LA PM Y EL MEJOR FUNCIONARIO PÚBLICO QUE HA TENIDO VENEZUELA

“Era tan correcto que en la esquina de Sociedad detuvo a toda la caravana presidencial, Luis Herrera Campíns incluido, porque se comió una luz. Fue invitado especial a Estados Unidos por el propio Presidente Jimmy Carter y Maritza Sayalero lo pidió como escolta cuando ganó el Miss Universo.

En 32 años de servicio en la Policía Metropolitana (1964-1996), Apascacio Mata Palacios se convirtió en el emblema del cuerpo, el ejemplo que se ponía a los que recién comenzaban la carrera, el policía querido por todos, un hombre cuya corrección nadie puso jamás en duda, el oficial más condecorado en la historia de la PM, una persona que cada mañana dedicaba veinte minutos a lustrar los zapatos y pulir su hebilla.

Ovario II dice: Pobre, ¿que pensará de la vergüenza que es hoy la policía chavista? Le debe dar asco.

Hoy con 70 años a cuestas vive solo en un precario apartamento del 23 de Enero, sin piernas (le fueron amputadas debido a la gangrena que le surgió después de dos accidentes y tras ser mal atendido en el hospital de Lídice) y con la motricidad comprometida por un ACV que sufrió hace dos años.

Ni los embates del tiempo ni el olvido de la sociedad a la que sirvió han logrado minar su ánimo. Apascacio jamás se queja.

Él, que almorzó con un presidente en Miraflores (Luis Herrera lo invitó luego del incidente en la esquina de Sociedad), está hoy postrado en una cama. Él, que conoció la Casa Blanca de la mano de Jimmy Carter y dictó en Washington charlas de estrategia policial, tuvo que recurrir a la caridad de una empresa privada para tener una silla ruedas. Pero no se queja. Puede haber perdido muchas cosas pero no el buen ánimo.

Cuando le comentamos que él era temido, incluso por los diputados y senadores, pues multaba a cualquiera que cometiera una infracción, él despacha el asunto sacudiendo la mano: “No, yo no multaba, yo daba orientaciones, ayudaba, esa es la función de un policía”.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 179 seguidores

%d personas les gusta esto: