
Así es. No existe otra razón de ésta huelga de hambre, protagonizada por estudiantes con un fuerte sentido de amor patrio, resistencia y conciencia que la situación que vive nuestro país. Ya se encuentran 32 jóvenes demostrando con esta protesta un mensaje para todos los venezolanos. Para tí que lees estas líneas y te importa poco, a los que les importa mucho pero nada hacen, para todos en general mi reflexión para que se convierta en acción.
Es un ejemplo de nobleza, de lucha pacífica pero con coraje. Porque no todos podríamos soportar un día sin alimentos y ellos permanecen con la esperanza de despertar nuestros corazones y luchar. No basta con hacerse solidarios por Internet. Es nuestra obligación estar allí. Dejarlos solos sería como hacerlo con nuestros propios hijos y con Venezuela.
Sólo dos muchachas, del resto son chicos. Todos valientes dando un golpe a nuestra alma para ver si reaccionamos y nos motivamos a no desfallecer y que existen muchos caminos y ellos nos abren la puerta que nos puede conducir a la liberación final.
¡Bravo muchachos!, adelante. Que Dios los bendiga y los premie por hacer algo, por hacer mucho por un país que no termina de arrancar para defender lo que le pertenece.
Hoy se sumarán más estudiantes de Falcón, Cojedes y Zulia pero faltas tú venezolano. No precisamente para dejar de comer sino para darle a ellos el alimento espiritual en estos momentos.
A ustedes les queda la crítica, la apatía, el traguito mientras hablamos mal del gobierno. Quedará en sus conciencias porque acciones existen muchas, lo que falta son voluntades.
A mis estudiantes valiosos, que estando sin fuerzas porque sólo consumen suero, pero llenos de esperanza tienen la sonrisa en sus labios y las gracias por la solidaridad.
¡Adelante estudiantes!
¡Es por Julio Rivas!
¡Es por TODOS los PRESOS POLÍTICOS!
¡Es por la LIBERTAD DE…
¡VENEZUELA!

























