Nuestros hijos tienen derecho a soñar
a gestionar un porvenir con dibujos de esperanza,
a pellizcar una poesía y caricias cultivar…
Merecen cuentos de aire puro y veredas sin matanzas;
“es la hora de jorobar” a este desgobierno inmoral
siempre consecuente con el fracaso, el fraude y gente anormal.
Ya basta de miseria acumulada, de ojitos tristes y desazón
¡Hombres y mujeres, es el momento de izar la libertad!
esta bueno ya de usurpar nuestra patria con tal atrocidad.
Debemos atizar la lucha y vestir al hígado de armadura,
para luego de la polvareda frisar mi tierra con dulzura,
colocar una lápida y una morfina
a ese infame que atentó con la grandeza de un pueblo noble.
Pasaremos la página sin olvidar al gris, al hereje
y veremos de nuevo brillar los crepúsculos del alma,
florecer las risas, en mi amada Venezuela.