“La burguesía odia al mundo militar” y otras Semillas de Patilla de hoy miércoles 04 de julio de 2012

Chávez: La burguesía odia al mundo militar (Ovario II dice: No odiamos al mundo militar, te odiamos a tí):

Últimas Noticias

Chávez es la prueba viviente de que siempre se puede ser más sucio y miserable de lo que se ha sido. La arenga de desprecio, división, exclusión y violencia que vomitó ayer ante sus pretendidos súbditos castrenses es de lo más despreciable que hayamos visto hacer al comandante presiausente y miren que ese es un campo en el que Chávez tiene mucha experticia. A estas alturas es difícil decir con exactitud por qué tanta virulencia. Unos afirman que sigue sufriendo de un caso mal curado de resentimiento, otros que está nervioso porque se sabe perdido de cara a las presidenciales de octubre, o que simplemente responde a un plan fríamente calculado para, así sea por las malas, seguir aferrándose al poder mientras le quede algo más de vida, aunque en el fondo, eso da lo mismo, porque nada justifica que un presidente de la república siga sembrando tanto odio en nombre de un proyecto autocrático que lenta pero inexorablemente ha ido llevando a Venezuela a la ruina.

Como venezolanos, no podemos sentirnos ofendidos y agredidos por semejante actitud. Todo en este mundo tiene un límite y a Hugo Chávez, para desgracia del país, se le ha permitido cruzarlos todos. Necesitamos trascender las barreras que ese infeliz ha levantado entre chavistas y opositores, entre militares y civiles, entre lo público y lo privado y ver que, al final del día, no es la burguesía la que odia al mundo militar, es que Chávez odia a toda Venezuela.

Venezuela ocupa el último lugar en innovación

El Nacional

Para los que todavía no aceptan que el gobierno nos está llevando por el camino del atraso, y claro, no están lo suficientemente enceguecidos ideológicamente para ver con objetividad una dosis de realidad, tenemos este estudio elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual que ubica a Venezuela entre los países con menos capacidad de innovación en todo el mundo ocupando el puesto 118 de 141 analizados. El índice, desarrollado a partir del comportamiento de variables como las instituciones, el capital humano, la infraestructura y la sofisticación de los negocios y el mercado, entre otras, arroja que nuestro maltratado país obtiene un puntaje de 25,4 sobre 100, el menor de toda Latinoamérica. No resulta sorprendente que el país muestre resultados relativamente buenos en lo relacionado con el capital humano, pero a nivel de instituciones, hay “deficiencias importantes” que impiden una mejor valoración. Así pues, lo único que parece mantenernos a flote es nuestra gente, la que lucha y se esfuerza por sobrevivir cada día a pesar de todas las adversidades que deben encarar. Cuando se denuncia que el gobierno está estancando al país no se está apelando a un simple cliché político. Vamos de mal en peor y no hay de parte del gobierno la más mínima disposición a variar el rumbo. De hecho, parece que se empecina en acelerar aún más la marcha hacia la destrucción definitiva del país. Venezuela tiene los recursos humanos y naturales para aspirar a la grandeza, no a la insignificancia que nos quiere imponer la revolución. Todavía no es tarde, pero el tiempo se agota. No dejemos que el país llegue a ese punto de no retorno al que Chávez nos quiere llevar. Alguien por ahí está ofreciendo progreso y ese es el único camino a seguir.

Paran admisión de empleados de CANTV y PDVSA

2001

Dentro del devenir de esa parodia de país que es hoy Venezuela gracias a Hugo Chávez, nos encontramos cada día con casos tan curiosos que retan cualquier capacidad de asombro por muy desarrollada que la tengamos luego de casi catorce años de desgobierno revolucionario. Ayer, un minúsculo grupo de furibundos empleados públicos protestaron a las puertas del Hospital de Clínicas Caracas en rechazo a la decisión del centro de salud privado de atenderles sólo en casos de estricta emergencia debido a la millonaria deuda que el gobierno tiene pendiente con dicha institución. Ahora bien, lo que llama la atención es que en medio de la referida protesta proliferaron las consignas a favor de la expropiación de este y otros centros de salud por los atropellos y las arbitrariedades cometidas contra los nueve millones de empleados públicos, aunque, claro, de la deuda de 45 millones con Clínicas Caracas ni se acuerdan ¿Por qué no van a montar la protesta contra el verdadero causante de la situación, es decir, el gobierno? ¿Por qué no les exigen que se pongan al día con las clínicas privadas para que estas puedan ofrecer bien sus servicios? O mejor aún, si creen que expropiándolas van a funcionar mejor ¿por qué no se van a alguno de los hospitales públicos y se atienden ahí?, después de todo, el gobierno no se cansa de decirnos lo bien que funciona la salud pública en el país. Cómo se les ven las costuras a estos picapleitos mandados por el gobierno a hacer ruido donde, por cierto, no debería hacerse.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: