Podemos Lograr Oasis de Felicidad

n1177641819_65712_1850En un mundo azotado de tantas calamidades y malas noticias, pensamos que nada podemos hacer para combatir la fealdad de las cosas que nos rodean, que nos duelen y afectan. Pero evitamos y volteamos la mirada, el corazón, porque decimos que no es nuestra responsabilidad y mucho menos nuestra culpa. No intentamos hacer algo, poquito pero si podemos reflexionar y entregar cosas significativas para otros, para nuestro hermano desvalido, como una palabra, un apretón de manos, un obsequio, un beso o una sonrisa.

n1177641819_65713_2068Quería compartir esta experiencia de un encuentro con los niños de la calle. Conversamos y pudimos compartir sin temor de ambos lados. Porque lamentablemente son agresivos, por su forma de vida. Son pateados de todas partes y maltratados, por eso su respuesta violenta, más bien de defensa, para sobrevivir en la calle sin techo, sin familia, sin estudios y sobre todo, la peor carencia de un ser humano, el amor.

En la calle se puede observar la actitud de los adultos y es sorprendente. A veces olvidamos que ellos “son niños” y los tratamos como si fueran grandes, como si estuvieran a la misma altura. Una cosa es que ellos sean maduros antes de tiempo, por todo lo que les toca vivir y aprender, pero siguen siendo niños.

n1177641819_65714_2289Allí donde ustedes los ven, sucios, con un vocabulario escaso y soéz, con tantas necesidades, ellos también tienen sueños y sentimientos. No les den la espalda, porque serían ustedes los sorprendidos al escucharlos. Cuando se les entra con amistad y buenas intensiones, ellos son los seres más desconfiados que existen. Dudan que alguien pueda acercarse para simplemente ser gente y que puedan evaluar que no todos en la calle son malos y quieren hacerles daño.

En este grupo de niños, todos menores de edad, se aprecian diferencias. Unos pequeños rateros, otro confesó haber probado la marihuana una vez, otros con actitud distante y fría, otros bien chistosos y muy pilas pero en general, fueron bien respetuosos y amables al ver que del otro lado, no había nada que temer.

Contaron que viven debajo de un puente. Entre ellos se consideran hermanos que comen de las sobras de los restaurantes, que se bañan en el Avila, en fin… el más pequeño me dijo: ¡adóptame!…   n1177641819_65715_2511

Acordamos un segundo encuentro para llevarles algunas cosas. Eran 8 niños, pero ese día sólo tres estaban esperando en el banco a la hora señalada. Fueron los que creyeron. Luego se acercaron los demás. Este grupo es grande. Son más de 30 niños en el municipio de Chacao.

Mira a tu alrededor. Alguien puede agradecer tu sonrisa, tu mirada y todo lo que puedes obsequiarle. Tu puedes hacer un oasis, en medio de la adversidad…

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